Son las 3 de la mañana del Jueves campusero. Delante de mí hay unas mil quinientas personas con sus respectivos resplandores de TFT que aguantan el sueño a base de chutes de
cafeína y azúcar, y a mí ya me escuecen los ojos de matar zombies.
Todo está yendo bastante bien, currando mucho y disfrutándolo. Éste año la producción es una maravilla y da gusto montar las charlas. E incluso da cierto placer que te enganchen para moderar una Mesa Redonda sobre Emprendedores y Software Libre, aunque los ponentes se den de ostias (verbales) y la cosa se vaya por los cerros de úbida y a posiciones de memoria no inicializadas…
Ahí quedará, para la posteridad, el vídeo de mi fracasado arbitraje , que me da más vergüenza ajena que otra cosa. Y digo ajena porque apenas me reconozco viéndome en vídeo. Me pasa como con la voz, pero a lo bestia: los gestos, los movimientos, la cadencia en el hablar… no me parecen lo mismo grabado y visto desde «fuera de mi».
En fin, que aún quedan días hasta el domingo, y que aguantaremos como podamos. Y aún nos queda una charla, el sábado, sobre Iniciación a Linux, que daremos el amigu Ender y yo, que a ver como sale…



